(RV).- Presidiendo con gran alegría la Santa Misa, que culmina este VI domingo de Pascua, la peregrinación de las Hermandades en el Año de la Fe, el Obispo de Roma agradeció su importante testimonio y su numerosa presencia en la Plaza de San Pedro, en representación de las que están difundidas en todo el mundo. Y ello a pesar de la lluvia, que cayendo por momentos no pudo ‘aguar’ la devoción y alegría de estos miles de cofrades, que habían empezado a llegar en procesión desde muy temprano, para la Misa del Papa con sus estandartes e imágenes. Una gran variedad de colores y signos de la piedad popular de la Iglesia universal.
(CdM – RV)
Texto y audio de la Homilía de Papa.
Queridos Hermanos y Hermanas :
En el camino del Año de la Fe, me alegra celebrar esta Eucaristía dedicada de manera especial a las Hermandades, una realidad tradicional en la Iglesia que ha vivido en los últimos tiempos una renovación y un redescubrimiento. Saludo a todos con afecto, en especial a las Hermandades que han venido de diversas partes del mundo. Gracias por su presencia y su testimonio.
1. Hemos escuchado en el Evangelio un pasaje de los sermones de despedida de Jesús, que el evangelista Juan nos ha dejado en el contexto de la Última Cena. Jesús confía a los Apóstoles sus últimas recomendaciones antes de dejarlos, como un testamento espiritual. El texto de hoy insiste en que la fe cristiana está toda ella centrada en la relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Quien ama al Señor Jesús, acoge en sí a Él y al Padre, y gracias al Espíritu Santo acoge en su corazón y en su propia vida el Evangelio. Aquí se indica el centro del que todo debe iniciar, y al que todo debe conducir: amar a Dios, ser discípulos de Cristo viviendo el Evangelio. Dirigiéndose a ustedes, Benedicto XVI ha usado esta palabra: «evangelicidad». Queridas Hermandades, la piedad popular, de la que son una manifestación importante, es un tesoro que tiene la Iglesia, y que los obispos latinoamericanos han definido de manera significativa como una espiritualidad, una mística, que es un «espacio de encuentro con Jesucristo». Acudan siempre a Cristo, fuente inagotable, refuercen su fe, cuidando la formación espiritual, la oración personal y comunitaria, la liturgia. A lo largo de los siglos, las Hermandades han sido fragua de santidad de muchos que han vivido con sencillez una relación intensa con el Señor. Caminen con decisión hacia la santidad; no se conformén con una vida cristiana mediocre, sino que su pertenencia sea un estímulo, ante todo para ustedes, para amar más a Jesucristo.
2. También el pasaje de los Hechos de los Apóstoles que hemos escuchado nos habla de lo que es esencial. En la Iglesia naciente fue necesario inmediatamente discernir lo que es esencial para ser cristianos, para seguir a Cristo, y lo que no lo es. Los Apóstoles y los ancianos tuvieron una reunión importante en Jerusalén, un primer «concilio» sobre este tema, a causa de los problemas que habían surgido después de que el Evangelio hubiera sido predicado a los gentiles, a los no judíos. Fue una ocasión providencial para comprender mejor qué es lo esencial, es decir, creer en Jesucristo, muerto y resucitado por nuestros pecados, y amarse unos a otros como Él nos ha amado. Pero noten cómo las dificultades no se superaron fuera, sino dentro de la Iglesia. Y aquí entra un segundo elemento que quisiera recordarles, como hizo Benedicto XVI: la «eclesialidad». La piedad popular es una senda que lleva a lo esencial si se vive en la Iglesia, en comunión profunda con sus Pastores. Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia los quiere. Sean una presencia activa en la comunidad, como células vivas, piedras vivas. Los obispos latinoamericanos han dicho que la piedad popular, de la que ustedes son una expresión es « una manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia» (Documento de Aparecida, 264). Déjense guiar por ella. En las parroquias, en las diócesis, sean un verdadero pulmón de fe y de vida cristiana. Veo en esta plaza una gran variedad de colores y de signos. Así es la Iglesia: una gran riqueza y variedad de expresiones en las que todo se reconduce a la unidad, al encuentro con Cristo.
3. Quisiera añadir una tercera palabra que los debe caracterizar: «misionariedad». Tienen una misión específica e importante, que es mantener viva la relación entre la fe y las culturas de los pueblos a los que pertenecen, y lo hacen a través de la piedad popular. Cuando, por ejemplo, llevan en procesión el crucifijo con tanta veneración y tanto amor al Señor, no hacen únicamente un gesto externo; indican la centralidad del Misterio Pascual del Señor, de su Pasión, Muerte y Resurrección, que nos ha redimido; e indican, primero a ustedes mismos y también a la comunidad, que es necesario seguir a Cristo en el camino concreto de la vida para que nos transforme. Del mismo modo, cuando manifiestan la profunda devoción a la Virgen María, señalan el más alto logro de la existencia cristiana, a Aquella que por su fe y su obediencia a la voluntad de Dios, así como por la meditación de las palabras y las obras de Jesús, es la perfecta discípula del Señor (cf. Lumen gentium, 53). Esta fe, que nace de la escucha de la Palabra de Dios, ustedes la manifiestan en formas que incluyen los sentidos, los afectos, los símbolos de las diferentes culturas … Y, haciéndolo así, ayudan a transmitirla a la gente, especialmente a los sencillos, a los que Jesús llama en el Evangelio «los pequeños». En efecto, «el caminar juntos hacia los santuarios y el participar en otras manifestaciones de la piedad popular, también llevando a los hijos o invitando a otros, es en sí mismo un gesto evangelizador» (Documento de Aparecida, 264). Sean también ustedes auténticos evangelizadores. Que sus iniciativas sean «puentes», senderos para llevar a Cristo, para caminar con Él. Y, con este espíritu, estén siempre atentos a la caridad. Cada cristiano y cada comunidad es misionera en la medida en que lleva y vive el Evangelio, y da testimonio del amor de Dios por todos, especialmente por quien se encuentra en dificultad. Sean misioneros del amor y de la ternura de Dios.
Autenticidad evangélica, eclesialidad, ardor misionero. Pidamos al Señor que oriente siempre nuestra mente y nuestro corazón hacia Él, como piedras vivas de la Iglesia, para que todas nuestras actividades, toda nuestra vida cristiana, sea un testimonio luminoso de su misericordia y de su amor. Así caminaremos hacia la meta de nuestra peregrinación terrena, hacia la Jerusalén del cielo. Allí ya no hay ningún templo: Dios mismo y el Cordero son su templo; y la luz del sol y la luna ceden su puesto a la gloria del Altísimo. Que así sea.

El Papa llega a Tirana
Ciudad del Vaticano, 21 de septiembre de 2014 (VIS).- El Papa ha comenzado esta mañana su visita a Tirana (Albania), anteriormente fue Juan Pablo II en 1993 tras la caída de la dictadura y el establecimiento de relaciones diplomáticas con la Santa... Sigue leyendo →
Comunicado sobre la reestructuración de la Santa Sede
Ciudad del Vaticano, 19 julio 2013 (VIS).- La Secretaría de Estado ha emitido esta mañana el siguiente comunicado sobre el quirógrafo del 18 de julio del Papa Francisco para la creación de una comisión encargada de la reestructuración de la... Sigue leyendo →
Los hijos son un don de Dios
Ciudad del Vaticano 11 de febrero 2015 (VIS).- El Papa celebró este miércoles la Audiencia General en la Plaza de San Pedro. En su catequesis, Francisco I continuó sus reflexiones sobre la familia, refiriéndose en esta ocasión a los hijos como don... Sigue leyendo →
El Papa con el Comité para las iglesias ortodoxas
(RV).- En el medio siglo de vida del Comité Católico para la colaboración cultural con las Iglesias ortodoxas, latinas y orientales, Francisco I les ha asegurado la cercanía del Obispo de Roma. El Papa evocó el importante momento histórico en... Sigue leyendo →
El Papa a los jesuitas
Ciudad del Vaticano, 23 marzo 2013 (VIS).- Tres días después del comienzo de su Pontificado, el Papa Francisco envió una carta al Padre General de la Compañía de Jesus, Adolfo Nicolás, con la que el Santo Padre responde a la que el Superior... Sigue leyendo →
Cumbre de los jefes de las iglesias orientales
Ciudad del Vaticano, 29 octubre 2013 (VIS).- En la apertura del nuevo año académico del Pontificio Instituto Oriental, esta mañana se ha anunciado que el próximo 21 de noviembre se celebrará en la Ciudad del Vaticano una cumbre de los patriarcas y... Sigue leyendo →
El tiempo de Dios es eterno
El Papa en la semana. (RV).- El pasado 26 de mayo, en el domingo dedicado a la Santísima Trinidad, Francisco I realizó su primera visita pastoral a una parroquia de su diócesis, en esta ocasión, del sector norte de la ciudad, dedicada a los santos... Sigue leyendo →
El Papa y la iglesia en Zimbabwe
Ciudad del Vaticano, 2 junio 2014 (VIS).- La Iglesia en vuestro país se ha mantenido firmemente unida a su gente, tanto antes como después de la independencia y ahora también en estos años de sufrimiento abrumador en que millones de personas han... Sigue leyendo →
Francisco I a los jóvenes de la región de Umbría
Ciudad del Vaticano, 5 octubre 2013 (VIS).- A las 17.30 h. después de cruzar la plaza que se encuentra frente de la basílica de Santa María de los Ángeles y saludar a los jóvenes que le esperaban, el Santo Padre entró a visitar el recinto,... Sigue leyendo →