El Papa impone el palio a 35 arzobispos metropolitanos

(RV).- Como es tradicional, el próximo sábado 29 de junio, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, día del Papa, el Santo Padre impondrá el palio arzobispal a los nuevos Arzobispos Metropolitanos.

Se llama Arzobispo o Metropolita al obispo que tiene a su cargo el cuidado pastoral de una diócesis, generalmente una porción del pueblo de Dios que vive en un territorio determinado, que además preside una provincia eclesiástica, un conjunto de diócesis agrupadas territorialmente con el fin de facilitar la cooperación de los obispos diocesanos y la acción pastoral común. Le compete al Papa tanto la creación de una provincia eclesiástica como la designación del metropolitano.

El palio es una prenda de lana tejida a mano que se apoya sobre los hombros como una tira que cae por delante sobre el pecho y por detrás sobre la espalda. Existen testimonios que datan del siglo IV e indican que ya se usaba, o bien como divisa imperial y al uso de los obispos.

La entrega del palio a los Arzobispos en Roma comienza en tiempos de Gregorio VII, en el s. XI, debido a la necesidad de controlar la elección de los obispos. Ya desde aquella época, los Metropolitas venían a Roma a recibirlo. Posteriormente, se concedió aún a aquellos que no eran Metropolitas como una distinción honorífica. Sin embargo, en la década de los años 70 del siglo pasado, Pablo VI reformó la tradición estableciendo que se entregaría solamente a los Arzobispos Metropolitanos el día 29 de junio de cada año, solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, para destacar el vínculo que existe entre aquel que lo porta y la Sede Apostólica.

La Ley de la Iglesia establece que el Arzobispo debe solicitar al Santo Padre el palio, signo de la potestad cristológica y eclesiológica de la que, en comunión con la Santa Sede, se halla investido en su propia provincia dentro de los tres meses de su designación. El Arzobispo puede usarlo cuando así lo indiquen las normas litúrgicas, en todas las Iglesias de la provincia que preside, o diócesis que componen la provincia eclesiástica de la que él es metropolitano. Sin embargo, nunca puede usarlo cuando se encuentre fuera de la provincia eclesiástica que preside y si fuera el caso que es trasladado a otra provincia deberá solicitar un nuevo palio.

El rito de imposición fue modificado por Benedicto XVI, de manera que ahora se hace al inicio de la celebración con el objeto de evitar que se interrumpa la celebración Eucarística por la introducción de un rito que no reviste carácter sacramental en la Santa Misa. Anteriormente se imponía a continuación de la homilía.

Los ritos que se incluyen a continuación del sermón durante las celebraciones Eucarísticas son normalmente sacramentales, a saber, el bautismo, confirmación, ordenación sacerdotal, matrimonio, la unción de los enfermos. La imposición del palio no reviste el carácter de un sacramento y por lo tanto para evitar que se cometiera el error de pensar que se trataba de un rito sacramental, Benedicto XVI decidió en su momento trasladarlo al inicio. Así, a partir del año 2012 se da lectura al nombre de los Arzobispos que recibirán el palio fuera de la celebración Eucarística, antes de la procesión de entrada y el canto del “Tu es Petrus”. Cuando el Santo Padre se encuentra junto al altar, procede inmediatamente a su imposición.

Este año recibirán el palio de manos de Francisco I : 35 Arzobispos Metropolitanos, de los cuales 34 se encuentran presentes en Roma y uno, el Arzobispo de Hue en Vietnam, lo recibirá en su Sede Metropolitana.

(Padre Roberto Cid, director de Radio Paz, Miami, EE.UU.)

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