Cardenal Van Thuan, testigo de la esperanza

(RV).- Francisco I recordó esta mañana la figura del Cardenal François Xavier Nguyen Van Thuan. Fue en la audiencia a los cerca de 400 participantes en la sesión conclusiva de la fase diocesana del proceso de beatificación del purpurado vietnamita como siervo de Dios. En efecto, ayer se cerró la investigación diocesana sobre sus virtudes heroicas.

Recordemos que el Cardenal Van Thuan era Arzobispo de Saigón cuando en 1975, bajo el régimen comunista de Vietnam, fue hecho prisionero a causa de su fe y permaneció trece años en la cárcel, de los cuales nueve en aislamiento total. Murió el 16 de septiembre del año 2002.

Por esta razón el Santo Padre subrayó que fue un “testigo de la esperanza”, que sorprendía a quien se encontraba con él. La experiencia demuestra que su fama de santidad se difundió precisamente a través del testimonio de tantas personas que lo encontraron y conservan en el corazón su grandeza de espíritu.

En el año 2000 había predicado los ejercicios espirituales al Papa y la Curia romana durante la Cuaresma, y en 1998 Juan Pablo II lo había nombrado Presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz. El sumo pontífice recordó que en este dicasterio su recuerdo está “siempre vivo” y que, más que un recuerdo, “es una presencia espiritual – afirmó – que sigue dando su bendición”.

Muchos lo conocieron también como “hijo de Oriente” a través de sus escritos, sencillos y profundos, que muestran un alma sacerdotal profundamente unida a Dios y su ministerio. Su Santidad, concluyó encomendando a María Santísima la prosecución de esta causa.

(María Fernanda Bernasconi – RV)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *