8 febrero 2008, 23:00

Boletines

Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2008

“Nuestro Señor Jesucristo, siendo rico, por vosotros se hizo pobre” (2Cor 8,9). 

¡Queridos hermanos y hermanas!. 

1. Cada año, la Cuaresma nos ofrece una ocasión providencial para profundizar en el sentido y el valor de ser cristianos, y nos estimula a descubrir de nuevo la misericordia de Dios para que también nosotros lleguemos a ser más misericordiosos con nuestros hermanos. En el tiempo cuaresmal la Iglesia se preocupa de proponer algunos compromisos específicos que acompañen concretamente a los fieles en este proceso de renovación interior: son la oración, el ayuno y la limosna. Este año, en mi acostumbrado Mensaje cuaresmal, deseo detenerme a reflexionar sobre la práctica de la limosna, que representa una manera concreta de ayudar a los necesitados y, al mismo tiempo, un ejercicio ascético para liberarse del apego a los bienes terrenales.

¡Cuán fuerte es la seducción de las riquezas materiales y cuán tajante tiene que ser nuestra decisión de no idolatrarlas!, lo afirma Jesús de manera perentoria: “No podéis servir a Dios y al dinero” (Lc 16,13). La limosna nos ayuda a vencer esta constante tentación, educándonos a socorrer al prójimo en sus necesidades y a compartir con los demás lo que poseemos por bondad divina. Las colectas especiales en favor de los pobres, que en Cuaresma se realizan en muchas partes del mundo, tienen esta finalidad. De este modo, a la purificación interior se añade un gesto de comunión eclesial, al igual que sucedía en la Iglesia primitiva. San Pablo habla de ello en sus cartas acerca de la colecta en favor de la comunidad de Jerusalén (cf. 2Cor 8,9; Rm 15,25-27 ).
 
2. Según las enseñanzas evangélicas, no somos propietarios de los bienes que poseemos, sino administradores: por tanto, no debemos considerarlos una propiedad exclusiva, sino medios a través de los cuales el Señor nos llama, a cada uno de nosotros, a ser un instrumento de su providencia hacia el prójimo. Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, los bienes materiales tienen un valor social, según el principio de su destino universal (cf. nº 2404).
 
En el Evangelio es clara la amonestación de Jesús hacia los que poseen las riquezas terrenas y las utilizan solo para sí mismos. Frente a la muchedumbre que, carente de todo, sufre el hambre, adquieren el tono de un fuerte reproche las palabras de San Juan: “Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?” (1Jn 3,17). La llamada a compartir los bienes resuena con mayor elocuencia en los países en los que la mayoría de la población es cristiana, puesto que su responsabilidad frente a la multitud que sufre en la indigencia y en el abandono es aún más grave. Socorrer a los necesitados es un deber de justicia aun antes que un acto de caridad.
 
3. El Evangelio indica una característica típica de la limosna cristiana: tiene que hacerse en secreto. “Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”, dice Jesús, “así tu limosna quedará en secreto” (Mt 6,3-4). Y poco antes había afirmado que no hay que alardear de las propias buenas acciones, para no correr el riesgo de quedarse sin la recompensa en los cielos (cf. Mt 6,1-2). La preocupación del discípulo es que todo sea para mayor gloria de Dios. Jesús nos enseña: “Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16). Por tanto, hay que hacerlo todo para la gloria de Dios y no para la nuestra.
 
Queridos hermanos y hermanas, que esta conciencia acompañe cada gesto de ayuda al prójimo, evitando que se transforme en una manera de llamar la atención. Si al cumplir una buena acción no tenemos como finalidad la gloria de Dios y el verdadero bien de nuestros hermanos, sino que más bien aspiramos a satisfacer un interés personal o simplemente a obtener la aprobación de los demás, nos situamos fuera de la perspectiva evangélica. En la sociedad moderna de la imagen hay que estar muy atentos, ya que esta tentación se plantea continuamente. La limosna evangélica no es simple filantropía: es más bien una expresión concreta de la caridad, la virtud teologal que exige la conversión interior al amor de Dios y de los hermanos, a imitación de Jesucristo, que muriendo en la cruz se entregó a sí mismo por nosotros.
 
¿Cómo no dar gracias a Dios por tantas personas que en el silencio, lejos de los reflectores de la sociedad mediática, llevan a cabo con este espíritu acciones generosas de ayuda al prójimo necesitado?. Sirve de bien poco dar los propios bienes a los demás si el corazón se hincha de vanagloria por ello. Por este motivo, quien sabe que “Dios ve en lo secreto” y en lo secreto recompensará, no busca un reconocimiento humano por las obras de misericordia que realiza.
 
4.  La Escritura, al invitarnos a considerar la limosna con una mirada más profunda, que trascienda la dimensión puramente material, nos enseña que hay mayor felicidad en dar que en recibir (Hch 20,35). Cuando actuamos con amor expresamos la verdad de nuestro ser: en efecto, no hemos sido creados para nosotros mismos, sino para Dios y para los hermanos (cf. 2Cor 5,15). Cada vez que por amor de Dios compartimos nuestros bienes con el prójimo necesitado experimentamos que la plenitud de vida viene del amor y lo recuperamos todo como bendición en forma de paz, de satisfacción interior y de alegría. El Padre celestial recompensa nuestras limosnas con su alegría.
 
Más aún: san Pedro cita entre los frutos espirituales de la limosna el perdón de los pecados. “La caridad –escribe– cubre multitud de pecados” (1P 4,8). Como repite a menudo la liturgia cuaresmal, Dios nos ofrece a los pecadores la posibilidad de ser perdonados. El hecho de compartir con los pobres lo que poseemos nos dispone a recibir ese don. En este momento pienso en los que sienten el peso del mal que han hecho y, precisamente por eso, se sienten lejos de Dios, temerosos y casi incapaces de recurrir a él. La limosna, acercándonos a los demás, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de auténtica conversión y reconciliación con él y con los hermanos.
 
5. La limosna educa a la generosidad del amor. San José Benito Cottolengo solía recomendar: “Nunca contéis las monedas que dais, porque yo digo siempre: si cuando damos limosna la mano izquierda no tiene que saber lo que hace la derecha, tampoco la derecha tiene que saberlo” (Detti e pensieri, Edilibri, n. 201). Al respecto es significativo el episodio evangélico de la viuda que, en su miseria, echa en el tesoro del templo “todo lo que tenía para vivir” (Mc 12,44). Su pequeña e insignificante moneda se convierte en un símbolo elocuente: esta viuda no da a Dios lo que le sobra, no da lo que posee, sino lo que es: toda su persona.
 
Este episodio conmovedor se encuentra dentro de la descripción de los días que preceden inmediatamente a la pasión y muerte de Jesús, el cual, como señala San Pablo, se hizo pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. 2Cor 8,9); se ha entregado a sí mismo por nosotros. La Cuaresma nos impulsa a seguir su ejemplo, también a través de la práctica de la limosna. Siguiendo sus enseñanzas podemos aprender a hacer de nuestra vida un don total; imitándolo estaremos dispuestos a dar, no tanto algo de lo que poseemos, sino a darnos a nosotros mismos.
 
¿Acaso no se resume todo el Evangelio en el único mandamiento de la caridad?. Por tanto, la práctica cuaresmal de la limosna se convierte en un medio para profundizar nuestra vocación cristiana. El cristiano, cuando gratuitamente se ofrece a sí mismo, da testimonio de que no es la riqueza material la que dicta las leyes de la existencia, sino el amor. Por tanto, lo que da valor a la limosna es el amor, que inspira formas distintas de don, según las posibilidades y las condiciones de cada uno.
 
6. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma nos invita a “entrenarnos” espiritualmente, también mediante la práctica de la limosna, para crecer en la caridad y reconocer en los pobres a Cristo mismo. Los Hechos de los Apóstoles cuentan que el apóstol san Pedro dijo al tullido que le pidió una limosna en la entrada del templo: “No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, echa a andar” (Hch 3,6).
 
Con la limosna regalamos algo material, signo del don más grande que podemos ofrecer a los demás con el anuncio y el testimonio de Cristo, en cuyo nombre está la vida verdadera. Por tanto, este tiempo ha de caracterizarse por un esfuerzo personal y comunitario de adhesión a Cristo para ser testigos de su amor.
 
Que María, Madre y Esclava fiel del Señor, ayude a los creyentes a proseguir la “batalla espiritual” de la Cuaresma armados con la oración, el ayuno y la práctica de la limosna, para llegar a las celebraciones de las fiestas de Pascua renovados en el espíritu. Con este deseo, os imparto a todos una especial bendición apostólica.
 
Vaticano, 30 de octubre de 2007.
 
BENEDICTUS PP. XVI.
 
© Copyright 2007 – Libreria Editrice Vaticana
 
 

SERVICIOS


¿ Qué boletín informativo es de su mayor interés ?


Resultados


Notas de prensa 2013-15
 
El servicio de información católica para hispanoamérica bajo licencia Creative Commons y en calidad de Media Partner con autorización de Aleteia Italia SRL (Vía del Mascherino, 46 – Roma) publica sus noticias de varios medios de comunicación de la Santa Sede.

    La iglesia venezolana denuncia la represión en el país
    (RV).- El domingo pasado al finalizar la VI Marcha juvenil arquidiocesana en Caracas, el cardenal Jorge Urosa Savino denunció la muerte de tres jóvenes en el estado venezolano de Táchira. Dos de ellos …

    Telegrama por la muerte de la Reina Fabiola de Bélgica
    Ciudad del Vaticano, 9 de diciembre 2014 (VIS).- El Santo Padre envió el pasado viernes un telegrama de pésame a Su Majestad, el Rey Felipe de los Belgas, por el fallecimiento el 5 de diciembre de la …

    Pésame por accidente de autobús en Colombia
    Ciudad del Vaticano, 20 mayo 2014 (VIS).- El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, ha enviado un telegrama en nombre de Francisco I a monseñor Hugo Eugenio Puccini Banfi, obispo de Santa Mart …

    Confiar en el Señor, también en las situaciones extremas
    (RV).- La exhortación del Papa, en la Misa del lunes en la Casa de Santa Marta subraya que los cristianos están llamados a elecciones definitivas, como nos enseñan los mártires de cada tiempo. También …

    El sumo pontífice con el Presidente de Guinea Ecuatorial
    Ciudad del Vaticano, 25 octubre 2013 (VIS).- Esta mañana el Santo Padre ha recibido en audiencia al Presidente de la República de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, el cual sucesivament …

    Discípulos misioneros, un proyecto para América Latina
    (RV).- El padre Antonio Grande, de la diócesis de Rafaela, en la Argentina, que actualmente realiza el servicio de rector del Colegio Sacerdotal y de la Iglesia Argentina en Roma, nos sigue hablando d …

    Patronos e Intercesores en la JMJ 2013
    (RV).- Faltan apenas tres días para el viaje apostólico internacional del Papa con destino a Río de Janeiro. Mientras los jóvenes de la Jornada Mundial de la Juventud de este año llegan a la metrópoli …

    Comunicado de los Obispos de Venezuela
    (RV).- “Amemos no sólo de palabra sino con hechos y conforme a la verdad”. Así se titula, inspirándose en la 1ª carta de Juan, capítulo 3, versículo 17, el comunicado firmado ayer en Caracas por los A …

    Hace ocho años, Benedicto XVI : humildad y sencillez
    (RV).- Un día como hoy, vivíamos la emoción de la elección pontificia de Benedicto XVI, que ha guiado a la Iglesia Universal, durante casi ocho años, con sabiduría, dulzura y firmeza, como “simple y h …


FORMULARIO DE CONTACTO

Su nombre (requerido)

Su e-mail (requerido)

Asunto

Su mensaje

Confirmar (requerido)


Otros titulares 2006-13
 
Una breve selección y recopilación de los acontecimientos más importantes que periódicamente se suceden en relación con la Ciudad del Vaticano, el Santo Padre u otros estamentos de la Iglesia en la sociedad.

    20 marzo 2010, 12:14
    Centro Televisivo Vaticano CTV núm. 470  La violencia no resuelve los conflictos  Expreso mi profunda cercanía a las personas afectadas por el reciente terremoto en Turquía y a sus familias. A todos l …

    10 marzo 2010, 11:43
    Centro Televisivo Vaticano CTV núm. 461  El Papa explica la teología de San Buenaventura  Benedicto XVI se ha detenido en la catequesis de la audiencia general de este miércoles, en la figura de teólo …

    10 noviembre 2009, 12:31
    TV News Agency núm. 278-287 | romereports.com  4 noviembre 2009  El Papa visita la tumba de sus predecesores. Diez años del acuerdo entre luteranos y católicos. El Papa pide a Irán que colabore con la …

    9 septiembre 2009, 16:57
    TV News Agency núm. 177-187 | romereports.com  2 septiembre 2009  El Papa pide que las familias se conviertan en pequeñas iglesias. Así es el logo de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011. Un …

    26 mayo 2009, 19:13
    Friday Fax – Catholic Family & Human Rights Institute | c-fam.org  22 de May. 2009  Presentación. Reformas dominicanas pro-vida amenazadas por un poderoso grupo de presión. Timor Oriental en el bl …

    9 febrero 2009, 15:44
    Centro Televisivo Vaticano CTV núm. 36  Aprovechar a san Pablo hoy y siempre  La Iglesia puede aprovechar siempre la fecundidad de los escritos de san Pablo. Lo ha afirmado Benedicto XVI, en la catequ …

    3 noviembre 2008, 14:34
    Foros  Campañas FPC  Campaña por el derecho a nacer.  Situación de la defensa de la vida en Uruguay.  La siguiente campaña sobre la situación de la defensa de la vida en Uruguay se compone de los sigu …

    26 agosto 2008, 1:07
    Campaña por el derecho a la vida en México martes, 26 de agosto de 2008, 1:01:56 | FPC.  Fuente: Alberto Monteiro de los grupos provida de Brasil en colaboración con la Fundación Psicología y Cristian …

    18 julio 2008, 5:19
    Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas – Rede Ibero-americana de Estudo das Seitas | Contacto : ries.secr@gmail.com  1 de Jul. 2008  1. Benedicto XVI habla sobre el proselitismo sectario a los ob …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *