La eucaristía de la pasión del Señor y Vía Crucis

(RV).- Francisco I ha presidido la celebración de la Pasión del Señor en la basílica Vaticana, y esta tarde del Viernes Santo, ha recordado las meditaciones que durante el tiempo cuaresmal estuvieron a cargo del Padre Rainiero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, que citando las palabras del evangelista San Lucas, escribe: «Judas Iscariote que se convirtió en el traidor» (Lc 6, 16) inicia uno de los dramas más sombríos de la historia de la libertad humana.

Pero, el mal no tiene la última palabra, así también lo recalcó el sumo pontífice en su meditación al finalizar por la noche el tradicional Vía Crucis en el Coliseo de Roma, ante la presencia de más de 40 mil personas.

La cruz de Jesús carga todo el peso de nuestros pecados, las injusticias perpetradas por Caín contra su hermano, la amargura de la traición de Judas y las negaciones de Pedro, toda la vanidad y arrogancia. Es pesada como la noche de las personas abandonadas y la muerte de los seres queridos, resume toda la fealdad del mal.

No obstante como el alba de una larga noche, llega la resurrección que representa toda la caridad de Dios que vence a la muerte y las iniquidades. En la cruz vemos la monstruosidad del ser humano, cuando se deja guiar por los bajos instintos, pero acto seguido apreciamos la omnipotencia del Señor que nos libra de todos nuestros pecados, según su misericordia, frente a la cruz nos sentimos hijos de Dios, como oraba San Gregorio Nacianceno : He nacido y me siento disolver. Como, duermo, descanso y camino, me enfermo y curo. Me asaltan innumerables afanes y tormentos, gozo del sol y de cuánto fructifica la tierra. Después muero y la carne se convierte en polvo como la de los animales. Pero yo, ¿qué tengo más que ellos? Nada sino Dios.

Jesús nos guía desde la cruz hasta la resurrección y nos enseña que el mal no vencerá, sino el bien, ayer estaba crucificado y mañana será glorificado, había muerto y está vivo, estaba sepultado y ha resucitado, todos juntos recordemos a los enfermos y personas bajo el peso de la cruz, para que encuentren en la prueba la fuerza de la esperanza.

(MCM – RV)


PdfBtn transparent La eucaristía de la pasión del Señor y Vía CrucisEmailBtn transparent La eucaristía de la pasión del Señor y Vía Crucis