16 al 22 de septiembre 2014

 

Previsiones de la semana.

(RV).- El martes 16 de septiembre a las 11.30 h. en la Sala de Prensa de la Santa Sede tendrá lugar la presentación del camino de preparación al VIII Encuentro Mundial de las Familias que se celebrará en la ciudad estadounidense de Filadelfia del 22 al 27 de septiembre del próximo año 2015.

El miércoles 17 de septiembre, memoria litúrgica de San Roberto Bellarmino, jesuita, obispo y doctor de la Iglesia, el Papa celebrará la tradicional audiencia general, a las 10.30 h. en la Plaza de San Pedro, ante la presencia de varios miles de fieles procedentes de numerosos países, interesados en escuchar su catequesis semanal y recibir la bendición apostólica.

Del 17 al 18 de septiembre en la ciudad italiana de Asís, en el Salón Papal de la Basílica de San Francisco, se celebra el Mitin internacional “Nuestra Madre Tierra” sobre medio ambiente, arte y salvaguardia de la creación.

Del 17 al 18 de septiembre en Seúl, Corea, tiene lugar el Summit internacional de la Alianza mundial de las religiones por la paz. En este evento se espera la presencia de más de dos mil personalidades internacionales del mundo político, religioso y académico, así como de organizaciones femeninas y juveniles.

El jueves 18 de septiembre está previsto que el sumo pontífice reciba en audiencia al Presidente de Colombia. Ese mismo día a las 11.30 h. en la Sala de Prensa de la Santa Sede se presenta el “Atrio de los Gentiles” que se realizará en la ciudad italiana de Bolonia del 26 al 28 de septiembre.

Del 18 al 20 de septiembre los obispos de Costa de Marfil estarán en Roma para su visita “ad limina apostolorum”. En esas mismas fechas, en el Aula Pablo VI de la Ciudad del Vaticano, se ha organizado un encuentro internacional patrocinado por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización y que tratará sobre el proyecto pastoral de la exhortación “Evangelii gaudium” de Francisco I. La tarde del viernes 19 de septiembre a las 16 h. se espera la intervención del Santo Padre.

Del 19 al 21 de septiembre en la ciudad de Toledo, se convoca la 29ª edición de las Jornadas de Pastoral de los Gitanos, organizada por la comisión de migraciones de la Conferencia Episcopal Española.

El sábado 20 de septiembre, Su Santidad recibirá en audiencias separadas, al Presidente de Letonia y Argentina, respectivamente.

El 21 de septiembre, 25° Domingo del Tiempo Ordinario, fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista, el sumo pontífice visitará la capital de Tirana, en Albania. Ese mismo domingo en la ciudad italiana de Téramo (Italia) a las 10 h. tendrá lugar la celebración de la Santa Misa para la Consagración del nuevo Santuario de San Gabriel de la Dolorosa.

Del 21 al 27 de septiembre en Alemania celebran la Semana intercultural ecuménica organizada por la Conferencia episcopal junto a la iglesia evangélica y greco-ortodoxa.

Del 22 al 25 de septiembre los Obispos de la Conferencia episcopal de Ghana realizan su visita “ad limina” a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo.

Producción de María Fernanda Bernasconi (hispano@vatiradio.va)

El espacio “Previsiones de la semana”, se transmite los lunes en la emisión informativa de las 11,30 UTC.

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El rito del matrimonio y la exaltación de la santa cruz

 

(RV).- En la festividad de la exaltación de la cruz, Francisco I celebró la santa misa con el rito del matrimonio, a las 9 h. en la Basílica de San Pedro, veinte parejas de novios asistieron a la ceremonia ante el Santo Padre para unir sus vidas ante Dios.

En su homilía, el Obispo de Roma recordó que el enlace matrimonial es signo de la vida misma, afirmando que es el sacramento del amor de Cristo por su iglesia, y que encuentra su garantía en la resurrección. Asimismo, el Santo Padre dirigiendo su pensamiento a lo/as esposo/as, les dijo que Dios Padre les entrega a su hijo Jesús, para salvarlos, porque si confían en Él, la fuerza de su gracia regenerará y encauzará su relación conyugal y familiar.

El Papa reafirmó al final de su homilía que el amor de Cristo ofrece a lo/as esposo/as la alegría de caminar juntos, porque eso es el matrimonio en común entre un hombre y una mujer, es decir, ayudarse entre ambos a ser mejores personas, una reciprocidad comprometida.

A la hora del Ángelus dominical, el sumo pontífice recordó a los miles de peregrinos que se habían dado cita en la Plaza de San Pedro, que nosotros exaltamos la santa cruz, porque a través de ella se ha revelado la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado para salvar a la humanidad, tal y como nos lo recuerda el Evangelio de Juan en la liturgia del día. Por esta razón, los cristianos, bendecimos con la señal de la cruz.

En este momento, ha hecho recordar con conmoción a los fieles que en nuestros días muchos son perseguidos y asesinados a causa de su fe, y esto sucede allí donde la libertad religiosa no está garantizada o en países que tutelan  los derechos humanos, pero donde concretamente los creyentes, y de modo especial los cristianos, encuentran limitaciones y discriminaciones.

Después de rezar a la Made de Dios, y antes de saludar a los diversos grupos presentes, Su Santidad dirigió un pensamiento a la República Centroafricana al señalar que en esta nación está a punto de comenzar la misión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a fin de lograr su pacificación y proteger a la población civil, que está sufriendo gravemente las consecuencias de los conflictos en curso.

También explicó que ayer conmemorando el centenario del inicio de la I Guerra Mundial fue a Redipuglia (Italia), al cementerio austro-húngaro y su monumento militar por los caídos, donde oró por los fallecidos, alrededor de ocho millones soldados y siete millones de civiles. Esto nos hace entender que la guerra es una locura, que sólo aumenta el mal y el saldo de muertes.

(MFB – RV)

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El Santo Padre en Redipuglia

 

Ciudad del Vaticano, 13 septiembre 2014 (VIS).- En el centenario del estallido de la Primera Guerra Mundial, Francisco I ha realizado una visita pastoral a Redipuglia, en la provincia italiana de Gorizia, salió en helicóptero a las 8 h. y aterrizó en el aeropuerto de Ronchi poco antes de las 9 h. Desde allí se desplazó en coche al cementerio austro-húngaro de Fogliano donde reposan los restos de caídos en la conflagración.

Finalizada la visita se dirigió al monumento dedicado a la memoria de más de cien mil soldados italianos muertos durante la contienda, junto al monte Sei Busi, cuya construcción comenzó en 1933, fue proyectado por el arquitecto Giovanni Greppi y el escultor Giannino Castiglioni, y se inauguró en 1938.

En este lugar, se ha celebrado la misa, en cuya homilía el Papa volvió a denunciar la locura de la guerra, alimentada por los planificadores del terror, sedientos de dinero. Y esta fuerte advertencia frente al símbolo de la inútil masacre que marcó trágicamente el inicio del siglo XX, se ha unido a la oración por las víctimas de todas las guerras, recordando que los conflictos bélicos tienen como único objetivo la destrucción.

Detrás de cada decisión militar, insistió, está la avaricia, intolerancia y ambición. Pero sobre todo la indiferencia hacia el otro, resumida en la respuesta de Caín a Dios que cuando le pide cuentas de la suerte de su hermano Abel, le responde : «¿A mí qué me importa?». Esto es, constató, el lema de las guerras, millones de vidas truncadas y destrozadas, porque la humanidad no importa.

Una respuesta que incluso hoy continúa resonando detrás de los conflictos y violencias que laceran numerosas regiones del mundo con sus crímenes y masacres. ¿Cómo es posible esto? se preguntó el sumo pontífice. Los intereses, estrategias geopolíticas, codicia y poder priman sobre el ser humano, porque los fabricantes de armas, ven en cada choque armado una ocasión para aumentar sus beneficios, son especuladores de la guerra que corrompen el alma humana, y con ello, lo pierden todo. De aquí su nuevo llamamiento a la conversión, que debe conducir de la indiferencia al arrepentimiento, por los actos atroces cometidos.

Finalizada la eucaristía, y tras recibir el saludo de las autoridades, el Obispo de Roma entregó a los presentes una lámpara de aceite procedente del convento de Asís que encenderán en sus diócesis respectivas durante las celebraciones de la conmemoración. Después, se despidió de todos y regresó a Roma.

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El Papa a los obispos del Congo

 

Ciudad del Vaticano, 12 septiembre 2014 (VIS).- La formación de los jóvenes para superar la violencia y desigualdad, la participación de la iglesia en la construcción de la sociedad o la consolidación de la paz, y su misión en ayuda de los más necesitados, son los argumentos principales del discurso de Francisco I entregado esta mañana a los obispos congoleños, al final de su visita ”ad limina”.

La iglesia en la República Democrática del Congo es joven, los menores y adolescentes, en particular, necesitan la fuerza de Dios para resistir las muchas tentaciones de la vida precaria, sin poder estudiar o encontrar trabajo, porque su situación es difícil, sobre todo cuando pensamos en el horror de esos niños soldados que son reclutados en milicias y obligados a matar a sus compatriotas.

Por tanto, es necesario profundizar en la pastoral juvenil, ofreciendo toda la asistencia posible, especialmente a través de la creación de espacios para la formación humana, espiritual y profesional, de modo que descubran su vocación para que los predisponga al encuentro del Señor.

La manera más efectiva para superar la violencia, desigualdad y divisiones étnicas es equipar a los jóvenes con una mente crítica y facilitarles un recorrido basado en los valores del Evangelio. También, habrá que fortalecer la atención en las universidades y escuelas católicas o públicas, conjugando la tarea educativa con el anuncio de la palabra de Dios. De esta manera, frente a la desintegración familiar, causada sobre todo por la guerra y pobreza, es indispensable promover todas las iniciativas destinadas a consolidar la familia como fundamento de la paz.

La fidelidad al Señor implica también participar en la construcción de la sociedad, y una de las contribuciones más valiosas que la iglesia local puede dar a vuestro país, es ayudar a las personas a redescubrir la importancia de la fe en la vida diaria y la necesidad de buscar el bien común, así los líderes de la nación estarán sostenidos por la enseñanza cristiana en su vida personal o en el ejercicio de sus funciones al servicio del estado. Y en este sentido, el magisterio pontificio puede constituir una ayuda indispensable.

El Santo Padre ha exhortado a los prelados a trabajar por el restablecimiento de una solución pacífia, justa y duradera a los conflictos a través del diálogo y reconciliación entre los diversos sectores con el objetivo de consolidar el proceso de desarme, promoviendo una colaboración efectiva con otras confesiones religiosas. También, ha subrayado que en estos momentos cuando el Congo espera acontecimientos políticos importantes para su futuro, es necesario que los cristianos aporten su contribución. En particular, los pastores deben tener cuidado de no ocupar el lugar que corresponde de pleno derecho a los fieles laicos, cuya misión es la de dar testimonio de Cristo en la política u otras áreas de actividades.

Después de resaltar la colaboración con todos los agentes que trabajan en los diversos campos del apostolado, sobre todo de la educación, salud y asistencia, el sumo pontífice se ha referido a la defensa de los valores espirituales y sociales, conminando a que se proporcionen orientaciones basadas en el respeto a la dignidad de la persona humana, es decir, la atención a los pobres y necesitados, así como a los ancianos, enfermos y discapacidados, que deben ser objeto de atenciones adecuadas, e incluso llamando la atención de las autoridades sobre su situación.

El Papa ha concluido exhortando a los presentes a la esperanza, agradeciendo la labor de todos los misioneros, sacerdotes, agentes pastorales, religioso/as y otras personas consagradas que se dedican al servicio de las víctimas de la guerra, especialmente en las zonas más aisladas y remotas del país, recordando en especial a los desplazados internos o que vienen de países vecinos.

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Exégesis bíblica y vida espiritual

 

Ciudad del Vaticano, 12 septiembre 2014 (VIS).- El Santo Padre se ha encontrado esta mañana con los participantes en la XLIII Semana Bíblica Nacional. Un encuentro que ha inaugurado las celebraciones del cincuenta aniversario de la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II sobre la Divina Revelación “Dei Verbum”, promulgada el 18 de noviembre del 1965.

El Papa expresando su reconocimiento por el trabajo que llevan a cabo en su ministerio de docentes y estudiosos de la Biblia, les ha recordado que el verdadero respeto inspirado por la Escritura exige que se realicen todos los esfuerzos necesarios para que se pueda acoger su significado, ya que no es posible para cualquier cristiano llevar a cabo personalmente la investigación de todo tipo que le permita entender mejor los textos bíblicos. Esta tarea se confía a los exégetas, responsables en esta materia. Por eso, junto a las competencias académicas, se les pide sobre todo que pongan en práctica su fe, recibida y compartida.

Francisco I ha recordado las palabras de Juan Pablo II, afirmando que para respetar la coherencia de la iglesia e inspiración divina, la exégesis católica tiene que estar atenta para ayudar al pueblo cristiano a percibir la palabra de Dios en estos textos, recibirla mejor, y vivirla en comunión. Y esto solamente será posible si hay una vida espiritual que los respalde, porque para llegar a una interpretación válida de las palabras inspiradas por el Espíritu Santo, hay que dejarse guiar por él y pedirle en oración la capacidad de comprender su lenguaje.

Antes de finalizar y dar su bendición a los presentes, el sumo pontífice ha señalado la figura de la Virgen, que nos enseña a acoger al Señor a través del estudio y durante toda nuestra vida.

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El diálogo teológico entre la iglesia católica y ortodoxa

 

Ciudad del Vaticano, 12 septiembre 2014 (VIS).- La XIII sesión plenaria de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la iglesia católica y ortodoxa tendrá lugar en Amman (Jordania) del 15 al 23 de septiembre, siguiendo la invitación del Patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén, Su Beatitud Teófilo III.

Los trabajos estarán presididos por el cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y el Metropolitano de Pérgamo Ioannis (Zizioulas) del Patriarcado Ecuménico, y tendrán como objeto el examen de un documento en preparación sobre sinodalidad y primado redactado a lo largo de las reuniones celebradas en Roma (2011) y París (2012).

Los diferentes estudios sobre las cuestiones teológicas y eclesiológicas en la vida de la iglesia, tendrán que servir de marco de referencia para afrontar, posteriormente, el papel crucial del obispo de Roma entre católicos y ortodoxos, ofreciendo también a los participantes de las diferentes comunidades cristianas la oportunidad de testimoniar su solidaridad con los que sufren por causa de los conflictos actuales en esa región.

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Pobreza y esclavitud

 

Ciudad del Vaticano, 12 septiembre 2014 (VIS).- La lucha contra las formas contemporáneas de esclavitud fue el tema del discurso del arzobispo Silvano Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra durante la XXVII sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos (9 septiembre).

El arzobispo se refirió a algunas trágicas formas de esclavitud contemporánea que han atraído en los últimos tiempos la atención de los medios de comunicación y la comunidad internacional, como los secuestros masivos y la venta de mujeres jóvenes, sucesos basados en falsas premisas de enseñanzas religiosas, como ha sido el caso del grupo Boko Haram en Nigeria o el llamado Estado islámico en el norte de Irak.

Aproximadamente doscientos cincuenta mil menores son reclutados por la fuerza y se utilizan incluso como escudos humanos en las primeras líneas de los conflictos armados. Pero también hay otras formas más sutiles de esclavitud que merecen una atención específica como los 5.7 millones de niños que son víctimas de trabajo forzoso u obligatorio, servidumbre doméstica, matrimonios precoces, forzados y serviles, que son sometidos bajo un sistema basado en castas, que afecta la vida de muchos y no se limita a países pobres y en desarrollo. Entre los factores que favorecen de alguna forma este tipo de esclavismo está la pobreza absoluta de muchas familias afectadas por la crisis económica, falta de educación y analfabetismo, desempleo a largo plazo y aparentemente irreversible, condiciones que obligan a tantas personas a trabajar en condiciones precarias, sin recibir ni remuneración adecuada ni protección social, u ocasionan la migración involuntaria y el tráfico de seres humanos.

Si bien la comunidad internacional cuenta ya con acuerdos y convenios para enfrentarse a esta lacra moderna, es necesaria una mayor voluntad política para hacerlos eficaces, así como más sensibilización de la opinión pública. Hay que romper el silencio sobre esta llaga en la humanidad contemporánea, como hace el Papa aprovechando cualquier oportunidad para denunciar aquellos múltiples rostros abominables en el mundo de hoy, de modo que los jefes de las principales tradiciones religiosas promuevan los ideales de fe y valores humanos compartidos que permitan erradicar la esclavitud y trata de personas.

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