Francisco I y la Jornada Mundial de la Paz

 
 

(RV).- Se ha dado a conocer el mensaje del Papa para la 48ª Jornada Mundial de la Paz, iniciada en el pontificado de Pablo VI, que se celebra el primero de enero, y cuyo texto es enviado a las cancillerías de todo el mundo indicando la línea diplomática de la Santa Sede.

En el de este año se expresa que con frecuencia se piensa que la esclavitud es un hecho que pertenece al pasado, sin embargo, esta plaga social también se encuentra presente hoy en día. Ya en la anterior edición, el sumo pontífice afirmaba que ser hijo de Dios hace, en efecto, a todos los seres humanos, con igual dignidad, pero que en cambio, la mentalidad esclavista la hiere mortalmente porque en el mundo contemporáneo, son múltiples sus abominables rostros : el tráfico de seres humanos, la trata de personas y prostitución, el trabajo esclavo y explotación. Y sobre esta herida especulan vergonzosamente grupos e individuos que aprovechan la situación causada por el contexto de diversos conflictos en curso, crisis económica y corrupción.

Esta es por tanto una terrible laceración abierta en la civilización moderna, y una grave ofensa a Cristo, que para combatirla eficazmente, hace necesario ante todo reconocer la inviolabilidad de la persona humana, requiriendo además la superación de toda desigualdad, en base a la cual un ser humano no pueda ser esclavo de otro, y con el objetivo de permitir la construcción de una sociedad sin discriminación, siendo igualmente importante el claro compromiso por parte de los diferentes ámbitos de la información, educación y cultura en favor de la libertad, justicia y paz.

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El emisario pontificio vuelve a Roma de su misión en Irak

 
 

(RV).- El Cardenal Fernando Filoni, enviado de Francisco I a Irak, volvió a Roma después de varios días en este mortificado país. En primer lugar fue a Erbil, donde la situación en Kurdistán es todavía muy seria y grave, luego se dirigió a Bagdad. Este jueves por la mañana el Santo Padre lo recibió en audiencia, horas después de que el cardenal se entrevistara en la capital con el Presidente iraquí, Faud Masum, para entregarle un carta del Santo Padre. En el encuentro estuvo acompañado por el patriarca caldeo, Luis Sako, tratando la experiencia de estos días y señalando que su visita era humanitaria por encargo del sumo pontífice.

El Papa delante de situaciones de grave emergencia, no descarta la posibilidad de intervenir para manifestar su interés en favor de los más necesitados, y en este momento la cuestión en Irak no es sólo una tragedia para su pueblo, sino también para los cristianos u otras minorías de diversos credos y religiones, por quienes Su Santidad no ha hecho más que manifestar el pedido de todas estas personas refugiadas, que esperan retomar sus vidas.

Ante esta situación precaria, y también dura, nosotros no podemos estar jamás a favor de la guerra, pero hay que buscar modos de ayudar a los más pobres, aquellos que han sido sacados de sus tierras, agredidos en su propia dignidad, y sustraídos de sus propias familias. Se trata de defender los derechos humanos de toda persona, cada uno según su capacidad moral o espiritual a nivel civil, social y personal, asumiendo compromisos y responsabilidades.

(RM – RV)

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El sumo pontífice recuerda a la iglesia surcoreana

 
 

(RV).- Compartiendo su gratitud y reflexión, después de su viaje pastoral a Corea del Sur, el Obispo de Roma en la audiencia general de este miércoles, expresó a los peregrinos que en la historia de la fe se ve cómo Cristo no anula las culturas, no suprime el camino de los pueblos que a través de siglos y milenios buscan la verdad y practican la caridad de Dios por el prójimo, afirmando que el Señor no abroga lo que es bueno, sino que lo lleva a su cumplimiento, combatiendo y derrotando al maligno, que siembra cizaña.

Reunidos en el Aula Pablo VI, con capacidad para ocho mil personas y con una multitud que esperaba a Francisco I, se refirió a la intensa actividad desarrollada con la beatificación de 124 mártires, la Jornada de la Juventud Asiática y la Misa por la paz en la península coreana.

También, ha dicho que ha podido visitar una iglesia fundada en el testimonio del martirio y animada por el espíritu misionero, en un país donde se encuentran antiguas culturas asiáticas y la perenne novedad de la buena nueva del mensaje evangélico, en el cual los adultos transmiten a los jóvenes la fe recibida por los ancianos, explicando que los primeros cristianos coreanos se propusieron como modelo la comunidad apostólica de Jerusalén que supera toda diferencia social. Por eso, ha alentado a los cristianos de hoy a que sean generosos en el compartir con los más pobres y excluidos.

Al finalizar su catequesis agradeció a todos las condolencias y oraciones en este difícil momento que atraviesa su familia, a causa de la pérdida de tres de sus componentes en un trágico accidente de tránsito ocurrido ayer en Argentina.

(GO y CM – RV)

 

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En unión de oraciones por la familia del Santo Padre

 
 

(RV).- El portavoz del Vaticano, el padre jesuita Federico Lombardi, ha manifestado que el sumo pontífice sufre un profundo dolor por el accidente de automóvil de varios de sus parientes, y pide a todos los que participan de su sufrimiento que se unan a él en oración por sus familiares.

El coche de su sobrino, Emanuel Horacio Bergoglio, de 38 años, colisionó de noche contra un camión en la carretera cuando se dirigía a Buenos Aires desde la ciudad de Córdoba, en la actualidad se encuentra hospitalizado en estado muy grave por politraumatismo y lesión hepática, pero el suceso causó la muerte de su esposa, Valeria Carmona, de 39 años, y los dos hijos del matrimonio : José, de dos años, y Antonio, de ocho meses. El conductor del camión resultó ileso.

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Declaración del Papa al regreso de la península coreana

 
 

(RV).- Inmediatamente después de su llegada a Roma, antes de las 18 h. del 18 de agosto, de regreso de su viaje apostólico a Corea del Sur, Francisco I se dirigió a la Basílica de Santa María la Mayor para mostrar a la Virgen Salus Populi Romani su agradecimiento por la peregrinación a este país asiático.

En el avión, el Obispo de Roma habló con los periodistas de los momentos más importantes de su visita, de las experiencias vividas y los diversos encuentros, así como de la actualidad internacional en Irak y Oriente Medio.

El pensamiento sobre el pueblo coreano abrió y cerró sustancialmente el diálogo, sin embargo, la actualidad internacional irrumpió entre los más importantes argumentos, especialmente en lo referente al norte iraquí, afirmando que es necesario evaluar los medios con los cuales detener la agresión contra las poblaciones cristianas, mostrando su oposición a los bombardeos que está llevando a cabo el ejército estadounidense en la zona y rechazando la guerra civil como solución al conflicto, expresando la necesidad de llegar a un acuerdo conjunto en las Naciones Unidas. Después habló del problema palestino-israelí, señalando el camino de la negociación como única salida a esta crisis.

Y en relación a la sociedad coreana ha recordado a las mujeres ancianas que sobrevivieron a la deportación en la Segunda Guerra mundial, manifiestando haber visto el sufrimiento y dolor en aquella región, humillada e invadida en diferentes ocasiones. En definitiva, ha expresado que debemos detenernos a pensar en el nivel de crueldad de todas estas acciones al referirse también a la tortura usada en los procesos judiciarios y de inteligencia, que ha calificado de crimen de lesa humanidad. A continuación, el pensamiento del Santo Padre se ha ceñido a la disponibilidad al diálogo del pueblo chino, afirmando que la Santa Sede tiene abiertos los contactos para revisar sus relaciones.

Por último, ya sea sobre los viajes previstos u otros destinos, la conversación se centró en curiosidades de los periodistas sobre su vida privada en la residencia de la Casa de Santa Marta en el Vaticano, o sobre su relación con el Papa emérito Benedicto XVI.

(GC – RV)

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Misa de despedida en la Catedral de Myeong-dong

 
 

(RV).- Francisco I culminando su viaje a Corea del Sur antes de la misa de conclusión, se dirigió al palacio de la antigua residencia de la curia en la archidiócesis donde tuvo lugar un breve encuentro privado con los líderes religiosos a quienes impartió su bendición apostólica.

Posteriormente, se ha trasladado a la Catedral de Myeong-dong, el templo más antiguo de Seúl, para presidir la última celebración eucarística en la que ha implorado al Señor la gracia de la paz por los lugares donde hay guerras, con un ruego especial por la península coreana, cuyo pueblo desde hace más de 60 años conoce la experiencia de la división y el conflicto norte-sur. Estaban presentes familias multiculturales, desempleados, migrantes, personas con minusvalías o estudiantes, y refugiados, así como algunas ancianas víctimas de esclavitud por el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

El Obispo de Roma exhortó también a dar un testimonio convincente del mensaje de Cristo en los hogares, comunidades y todos los ámbitos de la vida nacional, llamando a la conversión e impulsando la colaboración entre cristianos, con los seguidores de otras religiones y todas las personas de buena voluntad, e instando a rezar para que surjan nuevas oportunidades de diálogo y encuentro, para que se superen las diferencias, se preste asistencia a los pobres, marginados o a cuantos pasan necesidad, y se extienda cada vez más la convicción de que todos los coreanos, sean del norte o el sur, son un solo pueblo que habla la misma lengua.

La cruz de Cristo revela el poder de Dios que supera toda división y restablece los lazos originarios. Éste es el mensaje que el sumo pontífice advierte como conclusión de su visita. Y en la oración de los fieles, el Papa ha rezado por Irak y cuantos sufren persecuciones o están obligados a dejar sus casas o tierras. Y llegando el mediodía de este lunes 18 de agosto, el Santo Padre se despidió del país, pero antes de la partida volvió a renovar su invocación por la reunificación de las dos coreas.

(RC y CdM – RV)

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Jornada de la Juventud Asiática en el Castillo de Haemi

 
 

(RV).- La mañana de este domingo, el Papa con la infusión del agua y la unción del santo crisma ha bautizado a Lee Ho Jin, padre de una de las víctimas del naufragio del transbordador SeWol ocurrido en el mes de abril, que junto a otras familias lo acompañaron personalmente. La ceremonia en coreano se llevó a cabo en la capilla de la nunciatura apostólica.

Posteriormente, ha tenido un encuentro con los obispos asiáticos en el santuario de los mártires en Haemi, y en su discurso se ha referido a la identidad cristiana, advirtiendo que en el encuentro con las diversas culturas hay que estar atentos y guardarse de las tentaciones del relativismo, la superficialidad y apariencia de seguridad, subrayando que es la fe en Cristo lo que debemos compartir sin fingimientos, manifestando confianza y espíritu de apertura a los otros, sobre todo hacia los países de Asia con los cuales la Santa Sede no tiene todavía una relación plena, de modo y manera que avancen o promuevan un diálogo en beneficio de todos.

El Castillo de Haemi es un recinto amurallado que contiene los restos de lo que fue una fortaleza construida en 1421, baluarte de defensa contra las incursiones de enemigos de todo tipo. A lo largo de su historia de violencia fue también cárcel y centro de tortura de miles de cristianos en la etapa más dura de la persecución. En la actualidad es un lugar convertido en parque público con una gran área verde que rodea los restos de piedra y madera, en donde los coreanos pasean y se llevan a cabo exhibiciones, donde esta semana se han realizado diversos eventos en el marco de la VI Jornada de la Juventud Asiática.

Aquí por la tarde, Francisco I después de haberse reunido con los prelados, almorzando con ellos y su séquito papal, fue recibido por los jóvenes de toda Asia, a quien esperaban desde la vigilia con cantos y oraciones, 23 países de la región estuvieron representados. El altar, mostraba una cruz colocada al lado del acceso conocido como “puerta del cielo”, y que es por donde pasaban los mártires dirigiéndose al sacrificio. Diversos fueron los idiomas que se utilizaron en esta celebración de clausura que ha sido el acontecimiento por el que los presentes fueron convocados a descubrir las raíces de su fe, e ir por el mundo a anunciar el Evangelio.

En la misa conclusiva el Santo Padre se refirió a los congregados como herederos de la confesión y testimonio de fe de sus antecesores, explicando a los fieles el papel que tuvieron Paul Yun Ji-Chung y sus 123 compañeros mártires, animando a todos para que Cristo convierta su vida y les ofrezca esperanza, venciendo así aquello que amenace su virtud. Les ha dicho también que los católicos asiáticos son una parte necesaria de la iglesia, por eso les ha pedido que continúen unidos a Dios, a pesar de las dificultades, y que sean verdaderos discípulos de Cristo quien nos salva.

Su Santidad luego de haber celebrado la eucaristía, allí en la explanada antes de dirigirse a Seúl para cenar en privado en la nunciatura apostólica, se dirigió por última vez a los jóvenes para que se comprometan a construir un mundo solidario, libres de la esclavitud del pecado.

(MCM, RC, MZ y GM – RV)

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