(RV).- En el domingo intitulado por Juan Pablo II “de la divina misericordia”, en la oración del “Regina Coeli” el Papa Francisco saludó a la muchedumbre de peregrinos reunidos en la plaza san Pedro.
Texto completo de la alocución del Santo Padre.
Queridos hermanos y hermanas:
En este domingo que concluye la Octava de Pascua, renuevo a todos la felicitación pascual con las mismas palabras de Jesús Resucitado: “¡Paz a ustedes!” (Jn 20, 19.21.26). No es un saludo, y ni siquiera un sencillo deseo: es un don, es más, el don precioso que Cristo ofrece a sus discípulos después de haber pasado a través de la muerte y a los infiernos. Da la paz, como había prometido: “Les dejo la paz, les doy mi paz. No se la doy como la da el mundo, yo se la doy a ustedes” (Jn 14, 27). Esta paz es el fruto de la victoria del amor de Dios sobre el mal, es el fruto del perdón. Y es precisamente así: la verdadera paz, esa paz profunda, viene de hacer la experiencia de la misericordia de Dios. Hoy es el Domingo de la Divina Misericordia, por voluntad del Beato Juan Pablo II, que cerró sus ojos a este mundo precisamente en la vigilia de esta celebración.
El Evangelio de Juan nos refiere que Jesús apareció dos veces a los Apóstoles encerrados en el Cenáculo: la primera, la misma tarde de la Resurrección, y aquella vez no estaba Tomás, quien dijo: si no veo y no toco, no creo. La segunda vez, ocho días después, estaba también Tomás. Y Jesús se dirigió precisamente a él, lo invitó a mirar las heridas, a tocarlas; y Tomás exclamó: “¡Señor mío y Dios mío!” (Jn 20, 28). Entonces Jesús dijo: “Porque me has visto has creído. ¡Dichosos los que no han visto y han creído!” (v. 29). ¿Y quiénes eran éstos que habían creído sin ver? Otros discípulos, otros hombres y mujeres de Jerusalén que, no habiendo encontrado a Jesús resucitado, creyeron por el testimonio de los Apóstoles y de las mujeres. Esta es una palabra muy importante sobre la fe, podemos llamarla la bienaventuranza de la fe. Bienaventurados los que han creído sin haber visto. En todo tiempo y en todo lugar son bienaventurados aquellos que, a través de la Palabra de Dios, proclamada en la Iglesia y testimoniada por los cristianos, creen que Jesucristo es el amor de Dios encarnado, la Misericordia encarnada. ¡Y esto vale para cada uno de nosotros!
A los Apóstoles Jesús dió, junto con su paz, al Espíritu Santo, para que pudieran difundir en el mundo el perdón de los pecados, ese perdón que sólo Dios puede dar, y que ha costado la Sangre del Hijo (Cfr. Jn 20,21-23). La Iglesia es enviada por Cristo resucitado a transmitir a los hombres la remisión de los pecados, y así hacer crecer el Reino del amor, sembrar la paz en los corazones, para que se afirme también en las relaciones, en las sociedades, en las instituciones. Y el Espíritu de Cristo Resucitado expulsa el miedo del corazón de los Apóstoles y los impulsa a salir del Cenáculo para llevar el Evangelio. ¡Tengamos también nosotros más coraje para testimoniar la fe en Cristo Resucitado! ¡No debemos tener miedo de ser cristianos y de vivir como cristianos! Nosotros debemos tener este coraje de ir y anunciar a Cristo Resucitado. Porque Él es nuestra paz. Él ha hecho la paz con su amor, con su perdón, con su sangre, con su misericordia.
Queridos amigos, esta tarde celebraré la Eucaristía en la Basílica de San Juan de Letrán, que es la Catedral del Obispo de Roma. Recemos juntos a la Virgen María, para que nos ayude, Obispo y Pueblo, a caminar en la fe y en la caridad. Confiados siempre en la Misericordia del Señor. Él siempre nos espera. Nos ama. Nos ha perdonado con su sangre y nos perdona cada vez que vamos a Él a pedirle perdón. Tengamos confianza en su Misericordia.
Después del rezo del Regina Coeli.
«¡Queridos hermanos sean mensajeros y testigos de la misericordia de Dios!» Fue la exhortación que dirigió Francisco, después del rezo a la Reina del cielo, de este domingo. Cuando saludó cordialmente a los peregrinos que habían participado en la Santa Misa presidida por el Cardenal Vicario de Roma, en la Iglesia romana del Santo Espíritu, centro de devoción de la Divina Misericordia.
Luego se dirigió con alegría a los numerosos miembros de Movimientos y Asociaciones presentes en esta cita mariana, en particular a las comunidades neocatecumenales de Roma, que empiezan una misión especial en las plazas de la Ciudad Eterna. El Santo Padre invitó a todos a llevar la Buena Noticia, a todos los ambientes de la vida, «con suavidad y respeto» (1 Pt 3,16).
En el tiempo pascual, hasta el día de Pentecostés, la comunidad cristiana, dirigiéndose a la Madre del Señor, la invita a alegrarse: «¡Reina del cielo, alégrate. Aleluya!». Así recuerda el gozo de María por la resurrección de Jesús, prolongando en el tiempo el «¡Alégrate!» que le dirigió el ángel en la Anunciación, para que se convirtiera en «causa de alegría» para la humanidad entera.
(Jesuita Guillermo Ortiz – RV)

Exhortación del Santo Padre a los fieles cubanos
(RV).- Ante la festividad de la natividad de María Santísima, y también de la Virgen Mambisa o de la Caridad del Cobre en Cuba, el próximo 8 de septiembre, de la que se inauguró un monumento en los jardines vaticanos, el pasado 28 de agosto, el... Sigue leyendo →
Pésame por la colisión de dos barcos en Filipinas
(RV).- El Santo Padre Francisco recibió con profunda tristeza la noticia de la trágica pérdida de vidas humanas, a causa del naufragio de un ferry de pasajeros que chocó con un buque mercante, cerca del puerto de Cebú en Filipinas. En un telegrama... Sigue leyendo →
La paz franciscana está fundada en Cristo
(RV).- Francisco I comenzó esta mañana su visita pastoral a Asís, con ocasión de las celebraciones del Patrono de Italia. El helicóptero papal aterrizó en el campo deportivo del Instituto Seráfico a las 7.30 h. con un cuarto de hora de... Sigue leyendo →
El Pontífice recibe al Presidente salvadoreño
(RV).- Esta mañana, el Santo Padre ha recibido en el Palacio Apostólico del Vaticano, al Presidente de la República de El Salvador, Carlos Mauricio Funes Cartagena. Más tarde, el mandatario centroamericano se reunió con el cardenal Tarcisio... Sigue leyendo →
El Papa a la Conferencia Episcopal Italiana
(RV).- El Diablo aprovecha el desconcierto, las frustraciones y la incredulidad para aislar en la amargura. Jesús, en cambio, no humilla, sino que consuela y vuelve a dar coraje. Ser Pastores quiere decir disponerse a “caminar en medio y detrás del... Sigue leyendo →
Programa del viaje pontificio a Turquía
Ciudad del Vaticano, 21 octubre 2014 (VIS).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede informa hoy de que Francisco I, acogiendo la invitación de Bartolomé I, Patriarca de Constantinopla, de los obispos y autoridades civiles, efectuará un viaje... Sigue leyendo →
Telegrama por accidente de tráfico en Cartagena
Ciudad del Vaticano, 10 noviembre 2014 (VIS).- El Santo Padre, a través del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, ha enviado un telegrama al obispo José Manuel Lorca Planes de Cartagena (España), al conocer la noticia del grave... Sigue leyendo →
El Santo Padre a los Obispos de Africa Meridional
Ciudad del Vaticano, 25 abril 2014 (VIS).- Los obispos de la Conferencia Episcopal de Sudáfrica, así como los pertenecientes a Botswana y Swazilanda han sido recibidos esta mañana por el sumo pontífice al final de su visita “ad limina”.... Sigue leyendo →
Igualdad de acceso a la educación
Ciudad del Vaticano, 24 de marzo (VIS).- El arzobispo Bernardo Auza, Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas en Nueva York, intervino el pasado 13 de marzo en la 59ª sesión de la Comisión sobre la Condición de la Mujer. Ha... Sigue leyendo →