Ciudad del Vaticano, 16 octubre 2013 (VIS).- Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra todos los años el 16 de octubre, fecha de fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), y que este año lleva por tema : “Sistemas alimentarios sostenibles para la seguridad alimentaria y la nutrición”, el Santo Padre ha escrito un mensaje al director de ese organismo.
Texto del Mensaje del Papa.
Sr. José Graziano da Silva. Dir. Gral. de la FAO.
1. La Jornada Mundial de la Alimentación nos pone ante uno de los desafíos más serios para la humanidad: el de la trágica condición en la que viven todavía millones de personas hambrientas y malnutridas, entre ellas muchos niños. Esto adquiere mayor gravedad aún en un tiempo como el nuestro, caracterizado por un progreso sin precedentes en diversos campos de la ciencia y una posibilidad cada vez mayor de comunicación.
Es un escándalo que todavía haya hambre y malnutrición en el mundo. No se trata sólo de responder a las emergencias inmediatas, sino de afrontar juntos, en todos los ámbitos, un problema que interpela nuestra conciencia personal y social, para lograr una solución justa y duradera. Que nadie se vea obligado a abandonar su tierra y su propio entorno cultural por la falta de los medios esenciales de subsistencia. Paradójicamente, en un momento en que la globalización permite conocer las situaciones de necesidad en el mundo y multiplicar los intercambios y las relaciones humanas, parece crecer la tendencia al individualismo y al encerrarse en sí mismos, lo que lleva a una cierta actitud de indiferencia – a nivel personal, de las instituciones y de los estados – respecto a quien muere de hambre o padece malnutrición, casi como si se tratara de un hecho ineluctable. Pero el hambre y la desnutrición nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema. Algo tiene que cambiar en nosotros mismos, en nuestra mentalidad, en nuestras sociedades. ¿Qué podemos hacer? Creo que un paso importante es abatir con decisión las barreras del individualismo, del encerrarse en sí mismos, de la esclavitud de la ganancia a toda costa; y esto, no sólo en la dinámica de las relaciones humanas, sino también en la dinámica económica y financiera global. Pienso que es necesario, hoy más que nunca, educarnos en la solidaridad, redescubrir el valor y el significado de esta palabra tan incómoda, y muy frecuentemente dejada de lado, y hacer que se convierta en actitud de fondo en las decisiones en el plano político, económico y financiero, en las relaciones entre las personas, pueblos y naciones. Sólo cuando se es solidario de una manera concreta, superando visiones egoístas e intereses de parte, también se podrá lograr finalmente el objetivo de eliminar las formas de indigencia determinadas por la carencia de alimentos. Solidaridad que no se reduce a las diversas formas de asistencia, sino que se esfuerza por asegurar que un número cada vez mayor de personas puedan ser económicamente independientes. Se han dado muchos pasos en diferentes países, pero todavía estamos lejos de un mundo en el que todos puedan vivir con dignidad.
2. El tema elegido por la FAO para la celebración de este año habla de «sistemas alimentarios sostenibles para la seguridad alimentaria y la nutrición». Me parece leer en él una invitación a repensar y renovar nuestros sistemas alimentarios desde una perspectiva de la solidaridad, superando la lógica de la explotación salvaje de la creación y orientando mejor nuestro compromiso de cultivar y cuidar el medio ambiente y sus recursos, para garantizar la seguridad alimentaria y avanzar hacia una alimentación suficiente y sana para todos. Esto comporta un serio interrogante sobre la necesidad de cambiar realmente nuestro estilo de vida, incluido el alimentario, que en tantas áreas del planeta está marcado por el consumismo, el desperdicio y el despilfarro de alimentos. Los datos proporcionados en este sentido por la FAO indican que aproximadamente un tercio de la producción mundial de alimentos no está disponible a causa de pérdidas y derroches cada vez mayores. Bastaría eliminarlos para reducir drásticamente el número de hambrientos. Nuestros padres nos educaban en el valor de lo que recibimos y tenemos, considerado como un don precioso de Dios.
Pero el desperdicio de alimentos no es sino uno de los frutos de la «cultura del descarte» que a menudo lleva a sacrificar hombres y mujeres a los ídolos de las ganancias y del consumo; un triste signo de la «globalización de la indiferencia», que nos va «acostumbrando» lentamente al sufrimiento de los otros, como si fuera algo normal. El reto del hambre y de la malnutrición no tiene sólo una dimensión económica o científica, que se refiere a los aspectos cuantitativos y cualitativos de la cadena alimentaria, sino también y sobre todo una dimensión ética y antropológica. Educar en la solidaridad significa entonces educarnos en la humanidad: edificar una sociedad que sea verdaderamente humana significa poner siempre en el centro a la persona y su dignidad, y nunca malvenderla a la lógica de la ganancia. El ser humano y su dignidad son «pilares sobre los cuales construir reglas compartidas y estructuras que, superando el pragmatismo o el mero dato técnico, sean capaces de eliminar las divisiones y colmar las diferencias existentes» (cf. Discurso a los participantes en la 38ª sesión de la FAO, 20 de junio de 2013).
3. Estamos ya a las puertas del Año internacional que, por iniciativa de la FAO, estará dedicado a la familia rural. Esto me ofrece la oportunidad de proponer un tercer elemento de reflexión: la educación en la solidaridad y en una forma de vida que supere la «cultura del descarte» y ponga realmente en el centro a toda persona y su dignidad, como es característico de la familia. De ella, que es la primera comunidad educativa, se aprende a cuidar del bien del otro, la armonía de la creación y compartir sus frutos, favoreciendo un consumo racional, equilibrado y sostenible. Apoyar y proteger a la familia para que eduque a la solidaridad y al respeto es un paso decisivo para caminar hacia una sociedad más equitativa y humana.
La Iglesia Católica recorre junto con ustedes esta senda, consciente de que la caridad, es el alma de su misión. Que la celebración de hoy no sea una simple recurrencia anual, sino una verdadera oportunidad para apremiarnos a nosotros mismos y a las instituciones a actuar según una cultura del encuentro y de la solidaridad, para dar respuestas adecuadas al problema del hambre y la malnutrición, así como a otras problemáticas que afectan a la dignidad de todo ser humano.
Al formular cordialmente mis mejores votos, Señor Director General, para que la labor de la FAO sea cada vez más eficaz, invoco sobre Ud. y sobre todos los que colaboran en esta misión fundamental la bendición de Dios Todopoderoso.

Marcha por los inmigrantes mexicanos
(RV).- El Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos celebra una peregrinación y misa en memoria de los 6.000 inmigrantes que han muerto desde 1998 intentando cruzar la frontera mexicana-estadounidense. La iniciativa... Sigue leyendo →
El Secretario del Papa con funciones de comisionado
Ciudad del Vaticano, 28 noviembre 2013 (VIS).- El Santo Padre ha nombrado a monseñor Alfred Xuereb, su secretario personal, como delegado para la “Pontificia Comisión referente sobre el Instituto para las Obras de Religión” y para la... Sigue leyendo →
La Iglesia nace del gesto supremo de Jesús
(RV).- Con un gesto de respuesta a los miles de peregrinos que a pesar de la amenaza de lluvia, llegaron a la Plaza de San Pedro, el Papa entró sin paraguas y en coche abierto para la audiencia general del miércoles. El Santo Padre “empapado”... Sigue leyendo →
La evangelización y el testimonio de fidelidad a Cristo
(RV).- Francisco I ha celebrado esta mañana la Santa Misa de agradecimiento por las canonizaciones equivalentes, celebradas el pasado 3 de abril, de dos nuevos santos de la Iglesia, la hermana María de la Encarnación (1599-1672), fundadora del... Sigue leyendo →
Encuentro interreligioso en el BMICH
Ciudad del Vaticano, 13 enero 2015 (VIS).- La segunda etapa del viaje apostólico del Papa a Sri Lanka fue el Centro de Congresos BMICH (Bandaranaike Memorial International Conference Hall) donde tuvo lugar el encuentro con los representantes de otras... Sigue leyendo →
Jornada de oración contra la trata de personas
Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).- El Pontificio Consejo Justicia y Paz, el dicasterio Vaticano para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y la Unión Internacional de Superiores Generales, han convocado una Jornada de oración y... Sigue leyendo →
Clausura de la semana de oración por la unidad
(RV).- La tarde del 25 de enero, el Papa se ha trasladado a la Basílica romana de San Pablo Extramuros para presidir las Vísperas, en la fiesta de la conversión del Apóstol de las gentes, culminando así la Semana de oración por la unidad de los... Sigue leyendo →
Encuentro con los jóvenes en Castelpetroso
(RV).- Siguiendo su intensa visita pastoral a la región italiana de Molise, el Obispo de Roma llegó esta tarde a Castelpetroso donde encontró a miles de jóvenes de la diócesis, en la explanada del Santuario de esa localidad. El Papa... Sigue leyendo →
Audiencia papal con el presidente de Armenia
Ciudad del Vaticano, 19 septiembre 2014 (VIS).- El Presidente de la República de Armenia, Serzh Sargysan ha sido recibido esta mañana en audiencia por el Santo Padre y sucesivamente se ha encontrado con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de... Sigue leyendo →