Ciudad del Vaticano, 11 julio 2014 (VIS).- El Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes publica hoy el Mensaje con ocasión de la Jornada Mundial del Turismo 2014 que, promovida por la Organización Mundial del Turismo (OMT), se celebra el 27 de septiembre y cuyo lema es esta vez “Turismo y desarrollo comunitario”.
En el texto, que ofrecemos a continuación, se subraya la vinculación del desarrollo comunitario con el concepto de desarrollo integral, propio de la doctrina social de la Iglesia y se recuerda que los seres humanos somos custodios y no propietarios de la creación. También se habla de los programas de turismo sustentable y solidario en zonas desfavorecidas y se hace hincapié en el papel que juegan las comunidades locales en la defensa y valorización de su patrimonio natural y cultural, así como en el enriquecimiento humano y económico que el turismo responsable aporta a sus protagonistas, favoreciendo además valores como el respeto mutuo y la tolerancia.
Siendo conscientes de la importancia social y económica que el turismo tiene en el momento actual – se lee en el texto – la Santa Sede desea acompañar este fenómeno desde el ámbito que le es propio, singularmente en el contexto de la evangelización.
En su Código Ético Mundial, la OMT afirma que ésta ha de ser una actividad beneficiosa para las comunidades de destino: “Las poblaciones y comunidades locales se asociarán a las actividades turísticas y tendrán una participación equitativa en los beneficios económicos, sociales y culturales que reporten, especialmente en la creación directa e indirecta de empleo a que den lugar”. Es decir, pide instaurar entre ambas realidades una relación recíproca, que lleve a un enriquecimiento mutuo.
La noción de “desarrollo comunitario” está muy vinculada con un concepto más amplio que forma parte de la doctrina social de la Iglesia, el de “desarrollo integral”. Desde este segundo queremos leer e interpretar el primero. Al respecto, son iluminadoras las palabras de Pablo VI, quien en la encíclica Populorum progressio afirmaba que “el desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral”.
¿Cómo el turismo puede contribuir a dicho desarrollo? Con ese fin, el desarrollo integral y, por tanto, el desarrollo comunitario en el ámbito del turismo deben dirigirse hacia la consecución de un progreso equilibrado que sea sostenible y respetuoso en tres ámbitos: económico, social y ambiental; entendiendo como tal tanto el entorno ecológico como el contexto cultural.
El turismo es un motor fundamental del desarrollo económico, por su importante contribución al producto interior bruto (entre un 3 % y 5 % del PIB a nivel mundial), empleo (entre el 7 % y 8 % de los puestos de trabajo) y comercio exterior (el 30 % de las exportaciones mundiales de servicios).
En el momento presente, en que se observa una diversificación de los destinos, cualquier lugar del planeta se convierte en una potencial meta. Por ello, el sector turístico aparece como una de las opciones más viables y sostenibles para reducir el nivel de pobreza de las áreas más deprimidas. Si se desarrolla adecuadamente, puede ser un instrumento de progreso, creación de empleo, desarrollo de infraestructuras y crecimiento económico.
Siendo conscientes, como ha señalado Francisco I, de que “la dignidad del ser humano está vinculada al trabajo”, se nos pide afrontar el problema de la desocupación con “los instrumentos de la creatividad y solidaridad”. En esa línea, el turismo aparece como uno de los sectores con mayor capacidad para generar un tipo de empleo “creativo”, diversificado y del que pueden beneficiarse los colectivos más desfavorecidos, entre los que se encuentran las mujeres, jóvenes o ciertas minorías étnicas.
Es ineludible que las ganancias económicas del turismo lleguen a todos los sectores de la sociedad local, con un impacto directo en las familias, al tiempo que se deben aprovechar al máximo los recursos humanos locales. También es fundamental que los beneficios se obtengan siguiendo unos criterios éticos, que sean respetuosos con las personas, tanto a nivel comunitario como con cada una de ellas, y huyendo de “una concepción economicista de la sociedad, que busca el beneficio egoísta, al margen de los parámetros de la justicia social”. Nadie puede construir su prosperidad a expensas de los demás.
Los beneficios de un turismo a favor del “desarrollo comunitario” no pueden reducirse exclusivamente a lo económico, sino que tiene otras dimensiones de igual o mayor importancia. Entre ellas se encuentran el enriquecimiento cultural, la oportunidad de encuentro humano, generar “bienes relacionales”, favorecer el respeto mutuo y tolerancia, promover la colaboración entre las entidades públicas y privadas, potenciar el tejido social y asociativo, mejorar las condiciones sociales de la comunidad, suscitar un desarrollo económico y social sostenibles, y promover la capacitación de jóvenes que lo ven como una dedicación laboral.
El desarrollo turístico exige que la comunidad local sea su protagonista principal, que lo asuma como propio, y que los agentes sociales, institucionales y ciudadanos tengan una presencia activa. Será importante que se generen oportunas estructuras de participación y coordinación, favoreciendo el diálogo, asumiendo compromisos, complementando esfuerzos y determinando objetivos comunes y soluciones consensuadas.
Además, el destino turístico es, en primer lugar, una comunidad local, con su cultura y entorno físico. Es necesario promover un turismo que se desarrolle en armonía con la comunidad que lo acoge, con su medio ambiente, sus formas tradicionales y culturales, patrimonio y estilos de vida. Y en este encuentro respetuoso, se puede establecer un diálogo enriquecedor entre la población local y los visitantes que fomente la tolerancia, el respeto y mutua comprensión.
La comunidad local debe saberse llamada a custodiar su patrimonio natural y cultural, conociéndolo, respetándolo y revalorizándolo, de modo que pueda compartirlo con los turistas y transmitirlo a las generaciones futuras.
También los cristianos de ese lugar deben ser capaces de mostrar su arte, tradiciones, historia, valores morales y espirituales, pero sobre todo la fe que se sitúa en el origen de todo ello y que le da sentido.
En este camino hacia un desarrollo integral y comunitario, la Iglesia colabora ofreciendo su visión cristiana del desarrollo, proponiendo “lo que ella posee como propio : una visión global de la humanidad”.
Desde nuestra fe, podemos ofrecer el sentido de persona, comunidad y fraternidad, solidaridad, búsqueda de la justicia, sabernos custodios de la creación y bajo la acción del espíritu seguir colaborando con la obra de Cristo.
Siguiendo cuanto nos pedía Benedicto XVI a quienes trabajamos en la pastoral del turismo, deberemos acrecentar nuestros esfuerzos con el fin de “iluminar este fenómeno con la doctrina social de la Iglesia, promoviendo una cultura del turismo ético y responsable, de modo que llegue a ser respetuoso con la dignidad de las personas y los pueblos, accesible a todos, justo, sostenible y ecológico”.
En diversas partes del mundo la Iglesia ha reconocido las posibilidades que ofrece el sector turístico y ha puesto en marcha proyectos efectivos.
Son cada vez más numerosas las asociaciones cristianas que organizan viajes de turismo responsable hacia zonas en desarrollo así como aquellas que promueven el llamado “turismo solidario o de voluntariado”, que aprovecha el tiempo de vacaciones para colaborar en algún proyecto de cooperación, en países en vías de desarrollo.
Los programas de turismo sustentable y solidario en zonas desfavorecidas promovidos por conferencias episcopales, diócesis o congregaciones religiosas, acompañan a las comunidades, crean espacios de reflexión, promueven la formación y capacitación, asesoran y colaboran en la redacción de proyectos y favorecen el diálogo con las autoridades y otros colectivos. Esto ha llevado a la creación de una oferta gestionada a través de asociaciones y empresas dedicadas al turismo (alojamiento, restaurantes, guías y producción artesanal).
Y son muchas las parroquias de las zonas turísticas que acogen al visitante ofreciendo propuestas litúrgicas, formativas y culturales, con la aspiración de que las vacaciones “sean de provecho para su crecimiento humano y espiritual”. Para ello, buscan desarrollar una pastoral que permita acoger con un espíritu de apertura y fraternidad, mostrando el rostro de una comunidad viva. Y para que la hospitalidad sea efectiva, se hace necesaria una colaboración con los demás sectores implicados.
Estas propuestas pastorales son cada día más significativas, singularmente cuando está creciendo un tipo de turismo que busca vivencias, instaurar vínculos con la población local y sentirse miembro de la comunidad que lo acoge, participando de su vida cotidiana y poniendo en valor el encuentro y diálogo.
La solicitud eclesial en el ámbito del turismo se ha concretado en numerosos proyectos, surgidos de experiencias muy diversas, nacidas del esfuerzo y creatividad de sacerdotes, religiosos y laicos que colaboran de este modo al desarrollo social, económico, cultural y espiritual de la comunidad local, ayudando a ver con esperanza el propio futuro.
Sabiendo que su primera misión es la evangelización, la Iglesia ofrece su cooperación para responder a las situaciones concretas de los pueblos, especialmente los más necesitados.

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia
(RV).- Antes de rezar el Ángelus con los miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa recordó que el Evangelio del XXI Domingo del Tiempo Ordinario, corresponde al pasaje del relato de San Mateo, en el que Simón o Cefas,... Sigue leyendo →
Las responsabilidades de la Secretaría de Economía
Ciudad del Vaticano, 9 julio 2014 (VIS).- Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar una conferencia de prensa para presentar nuevas e importantes iniciativas para mejorar la gestión económica y administrativa de la Santa... Sigue leyendo →
31 de marzo al 6 de abril 2015
Previsiones de la semana. (RV).- El martes 31 de marzo, en la Sala Marconi de Radio Vaticano, a las 16 h. tendrá lugar una rueda de prensa para la presentación del libro titulado “Corresponsabilidad y transparencia en la administración de los... Sigue leyendo →
16 al 22 de julio 2013
Previsiones de la semana. (RV).- El martes 16 de julio, en la memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo se cumplirá el segundo aniversario de la muerte de Mons. Cesare Mazzolari, Obispo de Rumbek, en Sudán del Sur. Ese... Sigue leyendo →
El Santo Padre en la Catedral de Sarajevo
Ciudad del Vaticano, 6 de junio de 2015 (VIS).- La catedral de Sarajevo, consagrada al Sagrado Corazón, ha sido esta tarde el lugar del encuentro del Obispo de Roma con los sacerdotes, religiosos y seminaristas de Bosnia y Herzegovina. Francisco I fue... Sigue leyendo →
Los gobiernos deben respetar a los refugiados
Ciudad del Vaticano, 6 junio 2013 (VIS).- ”Acoger a Cristo en los refugiados y desplazados forzosos. Orientaciones pastorales” es el título del documento elaborado por los Pontificios Consejos para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y... Sigue leyendo →
Audiencia pontificia con el Presidente de Eslovaquia
Ciudad del Vaticano, 9 de abril 2015 (VIS).– El Presidente de la República Eslovaca, Andrej Kiska, ha sido recibido esta mañana en audiencia por el Santo Padre, para posteriormente reunirse en la Secretaría de Estado con Mons. Antoine Camilleri,... Sigue leyendo →
Día Mundial de Oración por las Vocaciones
(RV).- El Santo Padre antes de la oración mariana del Regina Coeli del cuarto domingo del tiempo pascual dedicó unas palabras a una plaza de San Pedro repleta de peregrinos, emplazándoles a tener confianza en Cristo, recordando los nuevos... Sigue leyendo →
Francisco I en Lampedusa : un viaje de esperanza
(RV).- El Papa Francisco abrirá su agenda de viajes pontificios el lunes, 8 de julio, visitando la isla italiana de Lampedusa, punto de llegada de miles de inmigrantes irregulares que llegan de Africa y Asia. Será una breve pero intensa visita. El... Sigue leyendo →